Joods Historisch Museum
Museo Histórico Judío de Ámsterdam
Locación: Barrio de Waterlooplein
Evolución
Una visita reciente al Museo Histórico Judío de Ámsterdam, uno de los mejores museos que conozco, me otorgó nuevas imágenes en relación a la presentación de colecciones históricas.
Dejando primero en claro que no se trata de un museo del Holocausto, aunque el tema ocupa un capítulo del guión, este espacio se destina a la historia de la comunidad judía en los Países Bajos: su influencia, su tradición y los grandes personajes que marcaron carácter y presencia. Estamos hablando de la más antigua y consolidada colonia judía de Europa, lo que viene a explicar la crueldad con que el ejército Nazi asoló a esta nación, destruyendo sus ciudades y arrasando con su economía de manera tan vehemente.
El Museo se aloja en la Gran Sinagoga de Ámsterdam, conectándola con la Nueva Sinagoga –no olvidarse de cruzar la calle y visitar otra maravilla más, la Sinagoga Portuguesa- en un fluido circular de temas y jamás perdiendo de vista la arquitectura privilegiada de ambos templos.
La presentación actual es una verdadera lección sobre escenografía, interpretación y transmisión. Se ve que los museos holandeses han mantenido su individualidad, han evolucionado hasta alcanzar un nivel más profundo de comunicación, a expresar la particularidad y el simbolismo de su colección en todo momento.
La exhibición transitoria acerca del talento de Sarah Bernhardt está marcada por un retorno a la pureza en la creación del lenguaje museográfico. La serie de fotografías y objetos fetiche, como uno de sus mínimos corsets, articulan un conjunto de claves visuales que describen una atmósfera personal para esta artista única en su época. Al objeto se lo presenta en su individualidad dentro del espacio, haciendo notar los esfuerzos de la curaduría, con un menor número de piezas expuestas, sino en las disposiciones adecuadas.
La tienda del Museo inspira a gastar y mucho, todo aliñado por una atención casi personalizada de los guardias-anfitriones/as ya mayorcitos que la hacen sentir a una como si fuera Sarah en persona. El barrio es un clásico, donde se encuentran algunos de los coffee shop más tradicionales de la ciudad… “so to speak”.
Por: M.L. Figueroa
6 months ago