MALBA, Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires
Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, Fundación Constantini
Locación: Barrio Palermo, Buenos Aires
www.malba.org.ar
Para quienes circulamos por la vida acompañados en alguna medida por el arte, sea como oficio, afición o consuelo, los museos dedicados a las artes visuales ofician, en pocas letras, como un templo. Por esto celebramos su existencia y nos mantenemos atentos a los avatares que puedan llegar a afectar la supervivencia de estos espacios sagrados, los que, a medida que ascendemos como feligreses, nos facilitan momentos de contemplación y mística. La ciudad de Buenos Aires está poblada de espacios de artes visuales y sus museos más fuertes han sido históricamente aquellos consagrados al arte, en cualquiera de sus expresiones. En este escenario fértil pudo forjarse un proyecto único y eficiente como es el MALBA.
La primera vez que lo visité, vague ilógicamente por las galerías, como siempre me pasa en mi primera vez con un museo de arte: ahí no hago caso de instrucciones ni mapas, todo muy poco profesional de mi parte. Pero en un momento le descubro la mano y me dejo llevar por alguna intención curatorial, en este caso, hace un par de años, ante una puesta en escena inspiradísima de la obra del cineasta brasilero Glauber Rocha, que incluía proyecciones en sala y fotografía del artista en filmación.
Desde que empecé a visitarlo, MALBA me ha hecho muy feliz y me sirve siempre como linda despedida de la ciudad de mis amores, lo dejo para el final. Son dos cosas las que más me gustan del MALBA y como no soy especialista en arte estoy contenta de poder celebrarlas sin que alguien tenga ganas de polemizar conmigo: las grandes retrospectivas y las colectivas de artistas jóvenes. Me encanta que un museo capaz de presentar una retrospectiva de gente de la talla de Xul Solar, orientándolas a un enfoque educativo, comprehensivo y reflexivo de su obra, se la juegue por dejar entrar con potencia y profesionalismo a nuevos cuestionadores del arte y la vida. ¿Será porque se toman en serio su vocación de museo?
El MALBA tiene una tienda “design”, una librería cara y una cafetería súper chic, tampoco la entrada es muy barata. Pero da lo mismo, porque lo quien lo visita se encanta y vuelve. Lo mismo que a Buenos Aires.
Por: M.L. Figueroa 1 year ago • 0 notes